Hay días como hoy en los que el mundo se siente demasiado grande, demasiado complejo, demasiado inmenso.
Hablo de este mundo simbólico en el que todos estamos atrapados y al que, de una u otra forma, nos vemos obligados a subordinar nuestra existencia.
Un mundo que exige ser servido, y que por lo mismo nos hace olvidar otros aspectos de nuestra existencia.
Incluso en esta silla, este apartamento se siente enormes… o será que yo me he empequeñecido?
No comments:
Post a Comment