Friday, June 26, 2026

Despreocuparse

​Le he hablado hoy a Juan, para felicitarlo por su cumpleaños. Primero me contó sobre Ricardo, después me preguntó sobre Miguel, y después me preguntó que como estaba yo, y que como estaba todo en las reuniones. Le dije que todo bien- de esperarse. Estamos más lejos y las reuniones son más cortas. 

Luego hablamos un poco sobre El Salvador. Le pedí detalles de su estado físico de su progreso. Un poco con miedo, porque no le gusta hablar de eso. Sin embargo me dijo que andaba caminando y que todavía la presión la tiene alta. No quise decir ni preguntar más. La última vez que me involucre me sacaron. 


Me dijo, que se tenía que ir, y que había que ver cuando los visitaría otra vez. Ok le dije. Y colgamos. 


Pienso en esa visita, pero mejor no voy a pensar. No quiero pensar en nada, no quiero pensar en el ni preocuparme por su salud, no quiero preocuparme por lo que no puedo controlar. 

Lo dejo ser, lo que es. 

Ha estas alturas de la vida es lo unico que queda por hacer, despreocuparse. 

Jueves

​Me desperté de mal humor, por la alergia y el dolor de cabeza. Termine de trabajar y me acosté, casi me duermo cuando salté y fui al gimnasio. No tenía mucha energía o ánimo, pero hice 20 minutos de cardio, y muchas pesas. 

Luego he pintado por un par de horas, siento que ya resolví los problemas de perspectiva y ahora me puedo concentrar en las sombras y luces. 


Thursday, June 25, 2026

Un señalamiento

Qué sola es la vida de un artista.

No lo digo como un lamento ni como una queja. Es solo una observación. Casi una nota al margen.

Qué sola es la vida de un artista.

Hoy, más temprano, pensé en mis hermanas y en lo extrañas que son para mí. Con el tiempo menos se de ellas, y hoy me resultan casi desconocidas. Entre ellas, en cambio, se conocen bien. Comparten la religion y estilo de vida, y viven fisicamente cerca. Las une eso, y el hecho de que han adoptado sin preguntar, toda la obligación moral, la religión, las costumbres de una sociedad extremadamente conservadora con ideas obsoletas. Lo aceptan con una fe silenciosa, convencidas de que algo más grande las espera si obedecen, si nunca cuestionan, nunca preguntan. Dios me guarde dudar del cura, dudar de mi papa, de mi tio, de los maridos de ellas. Dios me guarde, poner en duda lo que ya esta establecido. 

Y bueno, eso es lo que les molesta de mi. Que yo no he seguido ninguna religion o ritual, y en vez me he atrevido a cuestionar al mas inteligente, sabio de la familia, mi padre. Hice algo que ellas jamas se atreverían, señalar la hipocresía moralista- como me atreví. 

Y no es algo por lo que deba disculparme o sentir culpa. Simplemente, tomé otro camino. Y estoy en toda mi libertad. Pero esa diferencia siempre ha creado una distancia entre ellas y yo. 

De nuevo, no es algo de lo que me quejo, es solo un señalamiento. 

Entre ellas también existen diferencias, por supuesto, pero esas diferencias desaparecen porque comparten algo más fuerte: los hijos, las creencias, las supersticiones, las preocupaciones cotidianas. Allí encuentran un territorio común. No tengo nada en común con ellas, y eso me deja afuera de la conversación.

Luego está la otra paradoja. Se supone que no estoy sola porque vivo con alguien. Pero ese alguien y yo habitamos mundos tan distintos que apenas nos cruzamos. Si existe un punto de encuentro, casi siempre nace de un esfuerzo mío, un esfuerzo que poco a poco me cansa más hacer.

Entonces me doy cuenta, que mi compañia es la soledad del estudio. 

La soledad del estudio es como un amante, invisible que se escabuye en la noche, y al cual le cuento todos mis secretos, del cual me dejo encantar. Me siento sexy, radiante, viva, bruja, magica, muy creativa - eso es algo, que lo consigo en la soledad de mi estudio. 

Son preciados estos momentos en los que puedo abrirme, pensar, escribir y sentir, sin tener que traducirme para nadie.

Qué sola es la vida del artista.

No me quejo, es solo un señalamiento. 

Wednesday, June 24, 2026

Miércoles


Un día nublado.

Trabajé desde Promenade.

Pinté un poco y también me senté a ver el partido de fútbol entre México y los Checos. Ganó México. 

Leí la historia de Carver. Me pareció fascinante, de esas que te dejan pensando durante horas. Me dieron ganas de escribirle para comentarle lo que me provocó, pero preferí no hacerlo. Ya se lo diré otro día.

Me tomé una cerveza y ahora me siento un poco adormilada.



Tuesday, June 23, 2026

Sin nombre, sin promesas

Me pregunto cómo llegué aquí… 

Llegué volando

un dia, como nina de 15 anos, cantando canciones de amor, escribiendo poemas, inventando encuentros en la ciudad. 

Me subí a un pequeño viaje, a una danza invisible, a un amor prohibido en el subconsciente.

Todo ha sucedido en el silencio, en lo invisible, en mi mente, en mi imaginación, en mis sueños. 

despues de ese encuentro, los dias han sido menos ordinarios... mas poemas, mas canciones, mas razones para ver a la luna. 

fue como un regalo que llegó 

de la nada...

Prefiero no pensar que hay una razón detrás 

Razones sobran

las razones lo arruinan todo  

por razones la gente se termina odiando... 

Lo que cuenta 

es el espacio, 

ese breve instante

en el que coincidimos 

en el mismo espacio 

en el mismo tiempo 

Sin nombre. Sin promesas.


El mundo…

Hay días como hoy en los que el mundo se siente demasiado grande, demasiado complejo, demasiado inmenso. 

Hablo de este mundo simbólico en el que todos estamos atrapados y al que, de una u otra forma, nos vemos obligados a subordinar nuestra existencia. 

Un mundo que exige ser servido, y que por lo mismo nos hace olvidar otros aspectos de nuestra existencia. 


Hay días en los que el mundo se me hace demasiado pequeño e insignificante. Pero hoy no. Hoy soy yo la que se siente pequeña, insignificante.

Mientras me hundo en esta silla, voy sofocando las horas, dejándolas pasar inadvertidas, como quien espera que el tiempo haga su trabajo en silencio.

Hay días en que el mundo parece reducirse a una habitación, a una pantalla, al lento avanzar de las agujas del reloj. Y una se descubre diminuta, apenas un pensamiento más entre millones, tratando de atravesar la tarde sin hacer ruido.

También podrías conservar un tono más seco y contenido:

Hay otros días en los que el mundo se me hace demasiado pequeño e insignificante. 

Pero hoy no. Hoy soy yo la que me siento pequeña, insignificante.

Me hundo en esta silla, sofocando las horas para que pasen inadvertidas, como si pudiera deslizarme con ellas sin dejar rastro. 

Pienso entonces en la pintura, en lo que estoy creando. Si algo me sirve pintar y hacer arte, es distraerme del mundo cuando se me hace o demasiado pesado o demasiado ligero.