No dormí muy bien, pero soñé muchísimo. El problema es que me desperté y, en el momento en que abrí los ojos, se esfumaron todos mis sueños.
He estado pensando en cómo cambiar la perspectiva.
Me hostiga medir el tiempo en años, pensar siempre en el futuro, en los años que vienen.
No quiero pensar la vida de esa manera.
Quiero pensar más en el presente, no en el futuro.
¿Qué es lo que puedo hacer hoy?
Esa tiene que ser mi pregunta diaria, en vez de pensar constantemente en el futuro.
El tiempo es una ilusión.
El sistema es una falacia que nos enreda y nos coge entre sus garras: claustrofobia, ansiedad, frustración… todo eso es el resultado del sistema,
no de la vida,
no de un alma libre.

