Estoy en un café sintiéndome como el personaje de una de las historias de Cortázar.
Tomó más de una hora en encontrar parqueo, mientras manejaba, la imagen de L y de JC en mi cabeza. Les escribí un email.
Manejando por las avenidas, la intención era sentarme en un café, trabajar sin interrupciones o distracciones.
Ayer, hice muy poco. Después de la reunión, me dediqué a limpiar la entrada del apartamento. Limpiar se volvió Re-decorar! Así que le di todo un make over à la entrada. De la nada, simplemente porque me sentí inspirada.
Luego quise en la tarde hacer algo del trabajo y ya ganas no tenía! Por eso me vine a este café.
Pero estoy igual de ineficiente. Distraída por la música, que pasó de pop de los 80’s a Jazz.
Luego distraída con las chicas, que no han parado de textear desde muy temprano en el group chat de telegram.
Pensaba en que a veces es bueno No Trabajar. Y no me refiero a no hacer nada. Hacer, pero hacerlo sin sentir que uno está trabajando.
Convertirlo en algo divertido! de cualquier forma posible. Cambiando de escenario es una forma.
Divertirse es lo único que queda!