Lo que recuerdo es que hoy es el Día de la Raza Indígena. Eso era lo que celebrábamos en las escuelas.
Para mí, este lunes 12 de octubre de 2026, marca un comienzo.
No quiero más drama de relación. No quiero pensar ni enfocarme en eso hoy. Quiero encontrar la manera de despertar, de conectarme con mi Ser más elevado.
Ayer, en un momento de desesperación, le hablé a Doug. Mientras le contaba lo sucedido, no pude evitar enredarme en mi propio drama, en mi historia y en todo lo demás. De pronto, de la nada, él me detuvo y me dio un comando:
Dilcia, ¡Popcorn!
Me detuve en seco. De pronto, todo cambió. Dejé de hablar, respiré y observé frente a mí un día maravilloso: los colores, la efervescencia de la vida por todos lados. Todo aquello que ignoro, toda esa belleza que dejo de ver porque me encierro en mi cabeza. De pronto, ¡boom! ¡Afuera!
¿Cómo supo Doug decirme esa palabra?
Se lo pregunté y me dijo que no sabía, que simplemente se le había ocurrido en ese momento.
Doug, en ese instante, sirvió de conductor de algo más elevado. Desde un nivel superior de conciencia, supo qué decirme.
Algo que yo entiendo perfectamente, pero que él todavía no comprende del todo. Aunque quizás algún día lo haga.
Le pregunté sobre el Cuarto Camino y las técnicas de Gurdjieff para trabajar con el ser humano domesticado, dormido, mecánico.
Popcorn es una palabra clave que usamos en nuestro trabajo con el grupo para salir del drama del ruido mental y traer la atención al presente, al aquí y al ahora. Para mirar más allá del tiempo, del drama y de las capas de ilusión.
Yo, como una perrita, fui entrenada para usar esa palabra y salir del laberinto de mi cabeza.
La hemos venido utilizando y poniendo en práctica durante años, tanto en grupo como individualmente.
¡A Doug jamás le he contado nada de esto! Hemos hablado de Gurdjieff, pero nunca le he compartido los detalles de mi práctica. Es algo que siempre hemos protegido, evitando hablarlo con otras personas. Precisamente porque, al hablar de ello, se intoxica y volvemos a enredarnos. Tiene que haber alguien que esté consciente, o que regrese a la conciencia, y diga: «¡Popcorn!».
¡Doug supo hacerlo!
Esto confirma la conexión que tenemos. Una conexión que él todavía no reconoce plenamente, pero que yo alcanzo a ver con más claridad que él. Se pierde o se confunde porque yo soy mujer y él es hombre, y para la gente normal, dormida y aturdida por la domesticación, una conexión entre dos personas de sexos opuestos necesariamente significa una relación sentimental.
¡Nosotros logramos trascender eso! Y logramos ser buenos amigos.
Poco éxito he tenido con otras personas con quienes también he sentido una gran afinidad, a todos los niveles. Pero esas conexiones terminaron perdiéndose en el drama, en el deseo de convertirlas en algo más, en el afán de hacer algo con ellas.
En fin, ayer Doug dijo la palabra. ¡Y me despertó! Me hizo parar las orejas y sentarme, tal como Bella ha aprendido a hacerlo.
Hoy es ese día. El día en que mi Trabajo continúa, en que retomo mi práctica. Por el momento, no estoy trabajando con un grupo, pero he pensado que voy a usar a Bella.
¡Bella será mi recordatorio!
Hay dos animalitos aquí que necesitan ser entrenados… ¡por razones muy diferentes!
Uno para salir de la domesticación y el otro para aprender a vivir en ella.
Writing
(¡Algo interesante aquí!) La ayuda llegó de alguien ajeno al grupo. La persona del grupo con quien hablé de esto terminó enredándose en el drama conmigo.
Recuerdo haberlo pensado mientras hablábamos:
«¿No se supone que debería ayudarme de otra manera? pero en vez me está hablando como cualquier persona normal- me dice lo mismo que las chicas latinas.
Pero quizás no lo hizo porque el grupo se disolvió y no siente que tengamos que comunicarnos de esa forma?
Pero lo importante aquí es que yo lo vi y fui yo la que no lo dije.
Dejé que ella siguiera hablando con normalidad.
No se trata de juzgar, sino simplemente de observar. )