Lo que me queda de vida me dedicaré a ser, yo en su esencia en su conformismo y en su rebeldía. Respirare los colores y me admiraré de una gota de rocío en una flor. Encontraré el eclipse solar en mi taza de café y en las luces de la ciudad en las noches las miraré como estrellas…continuaré enamorando de la vida de sus simplezas y sus exhaladas bellezas saltaré al paraíso al paraíso de vida en donde la inmortalidad es la aceptación al proceso la confianza en lo que se va moviendo con el agua con el viento lo que se pierde en un destello de sol en un pensamiento en un universo donde todo es perfecto. Fue es será todo en una milésima de segundos reflejados en varios espejos, encontramos en sueños en las memorias en nuestros recuerdos.
Seremos eso que siempre hemos sido nada, purita nada, pura materia en deterioro, pudriéndose y depurando al mismo tiempo, lo que se purifica no es el cuerpo sino el alma…
y allí vamos


