Monday, July 6, 2026

Lunes

Segundo día off, que hago cuando no hay agenda? 

​Maneje muy temprano desde Sutro Heights hacia Embarcadero, luego César Chávez me trajo a la Mission. 

Termine en varios vecindarios nuevos, callejones sin salida. Maneje sin detenerme, solo quería recorrer el territorio, por puro capricho. 

Me detuve en la botánica del vecindario y me compré dos plantas nuevas. Un Tuna Melt de Lou’s, una parada, para un pequeño frozen yogurt. Mire el partido España/Portugal, después del partido salte y dedique el resto de la tarde a hacer un “deep cleaning” del estudio, esquina a esquina. Me deshice de mucho junk, y cosas innecesarias. Limpie y abrí el espacio mas! No me había dado cuenta como me estaba sofocando el desorden. Siendo que ahora respiro más. Y he abierto el espacio. 

He pensado que en parte, por eso fue que salí a “expander el territorio” porque estaba sofocada. 

Desde la última visita, que creo fue Lydia, muchas cosas habían quedado movidas y desorganizadas. En fin, las he limpiado y finalmente moví todo lo innecesario al storage room. Y me deshice de mucho junk. 

Tal vez esto no es algo que yo hubiera puesto en la agenda. Sin embargo es algo que necesitaba hacer. 

Entonces es bueno a veces no programar el día y solo ver que pasa.





Sunday, July 5, 2026

Meditación

Todo ser humano contiene, al mismo tiempo, tres versiones de sí mismo: un niño, un adulto y un anciano.

Puedo mirar a un niño e imaginar el adulto en el que algún día se convertirá.

Puedo mirar a un adulto y entrever el anciano que llegará a ser.

Y también puedo mirar a un adulto o a un anciano e intentar descubrir al niño que alguna vez fueron. 

Ese niño no desapareció; simplemente quedó cubierto por los años, las responsabilidades, las heridas, las alegrías y las experiencias.

Hay algo que siempre me llama la atención: como sociedad nos empeñamos en proteger a los niños.

Cuando un niño es maltratado, humillado o juzgado injustamente, sentimos el impulso de defenderlo. Comprendemos que apenas está comenzando a conocer el mundo. Sabemos que no tiene todas las respuestas. Sus errores nos enternecen. Cuando pronuncia mal una palabra, derrama un vaso de leche o hace una pregunta ingenua, sonreímos. No esperamos perfección de un niño; esperamos aprendizaje.

Pero algo cambia cuando crecemos.

Parece que, al cruzar el umbral de la adultez, perdemos el derecho a no saber. Dejamos de recibir paciencia y empezamos a recibir exigencias. Ya no celebramos el proceso de aprender; esperamos resultados. Comenzamos a juzgar con dureza los errores de los demás y, sobre todo, los nuestros.

Sin embargo, ¿qué cambia realmente?

Sí, acumulamos años. Vivimos más experiencias. Aprendemos algunas lecciones. Pero el conocimiento humano siempre será limitado. A cualquier edad seguimos encontrándonos por primera vez con situaciones que nunca antes habíamos vivido. 

Nadie nace sabiendo ser pareja, padre, madre, amigo, jefe, empleado, enfermo, cuidador o anciano. Cada etapa de la vida exige un aprendizaje nuevo.

Quizá un adulto no sea más que un niño con más recuerdos.

Y quizá un anciano sea un adulto que sigue aprendiendo, aunque el mundo suponga que ya debería saberlo todo.

Cada persona está en un punto distinto de su aprendizaje. Algunos apenas están aprendiendo a amar. Otros están aprendiendo a poner límites. Hay quienes están aprendiendo a perdonar, a perder, a aceptar un diagnóstico, a convivir con la soledad, a criar un hijo o simplemente a conocerse a sí mismos.

Entonces me pregunto: si somos capaces de ofrecer tanta compasión a un niño porque entendemos que está aprendiendo, ¿por qué dejamos de ofrecer esa misma compasión a los adultos?

Tal vez todos necesitamos ser vistos con la misma paciencia con la que se mira a un niño dando sus primeros pasos. No porque seamos infantiles, sino porque la vida nunca deja de enseñarnos.

Nadie ha tenido antes la edad que tiene hoy; todos estamos aprendiendo a vivirla por primera vez.

Saturday, July 4, 2026

Sueños

​Que estoy jugando con varias personas- que hay alguien que está haciendo preguntas sobre el juego porque acaba de llegar. Yo no me siento con la seguridad de enseñarles, pero en eso veo a alguien que si puede y les señalo que esa es la persona que puede explicar cómo funciona. 

Friday, July 3, 2026

Day Off

​Hoy tengo el día libre, también tendré el Lunes libre! Y he pensado que este fin de semana largo, voy a pretender estar ya retirada del “day job” 6’y que soy ya un artista completo. 

Me desperté, fui al café por un late, leer por un rato, luego al gimnasio luego a la mesa de trabajo. Mas tarde hoy pienso visitar el museo- y después dedicarme el resto de la noche a PINTAR! 



No hay sueños que recordar

He estado durmiendo muy poco. En medio de la noche mi cuerpo se enciende como una fogata, obligándome a quitarme toda la ropa y las cobijas. Tengo que levantarme, mojarme el cuello y esperar a que el calor ceda para poder volver a dormirme.

Estos cambios bruscos de temperatura corporal me han provocado una irritación en la piel. Me pica constantemente y tengo que contener las ganas de rascarme. Pensé que era algo normal, consecuencia del calor o de los cambios hormonales, pero el médico ha sugerido que vaya a consulta.

No sé a qué se deba, pero desde hace un tiempo me cuesta muchísimo recordar mis sueños. ¿Será por las interrupciones constantes y el mal dormir?

He pensado en hacer algo para volver a inducir el sueño, quizá intentar un sueño lúcido o incluso una experiencia astral. Me da miedo perder esa capacidad que siempre tuve de recordar mis sueños. Era como despertar con un pie todavía en otro mundo, llevando conmigo imágenes, conversaciones y lugares que parecían tan reales como la vigilia.

No quisiera que esa puerta se estuviera cerrando.

Tuesday, June 30, 2026

Lo que recordare de este verano…


He reunido una playlist con canciones que quiero que me recuerden este verano.

Un verano que ya se está llenando de recuerdos: momentos pequeños, aparentemente insignificantes, pero que sé que llevaré conmigo durante mucho tiempo.

A veces escucho la música de veranos pasados y, de inmediato, regreso a otra edad, a otro tiempo, a otros sentimientos. La música tiene esa extraña capacidad de conservar intactos los momentos.

Este verano he disfrutado muchas cosas. Haber terminado los 2 estudios de arte, me ha dado una sensación de ligereza que hacía tiempo no sentía.

También he disfrutado reunirme con J. y, a veces, con su hijo para jugar Magia. Me tiene adicta! a él o al juego?  Entre más juego, más lo disfruto. 

Su hijo es un genio: brillante, dulce y encantador, igual que su padre.

A pesar de todos los cambios físicos que está atravesando mi cuerpo, y de todo lo doloroso y desconcertante que ocurre en el mundo, sigo encontrando cosas maravillosas. Pequeñas cosas que hacen que la vida conserve su magia.

En un año estaré escuchando estas canciones y recordando precisamente este verano con mucha nostalgia. 

Y así se me irán juntando los recuerdos de todos los veranos, por medio de la música.