No pinté, ni siquiera me acerqué al estudio. Como por fin me sentía bastante estable y podía concentrarme, me dediqué a leer. Leí mucho. También vi una película nueva de principio a fin: Vivarium. Súper mind-bending; tanto, que no he dejado de pensar en ella. Quizás porque se relaciona con las historias cortas de Ursula Le Guin y Octavia Butler que acabo de leer.
Ayer fue la final del Mundial. Aburridísima. Aun así, la celebré con las chicas.
Me dormí muy temprano, en la sala, junto a la ventana. Me desperté varias veces durante la noche por el calor y el ruido de los automóviles. En otros momentos se me aparecían imágenes de la película y terminé teniendo sueños extraños con extraterrestres.
Me siento mucho mejor de lo que me sentía las dos últimas semanas. El cuello todavía lo tengo súper irritado, como que si me hubiera quemado por el sol. No puedo bañarme con agua caliente porque me irrita. Cada vez que sudo un poco o que me rosa la ropa, me arde mucho más.
Hoy amaneció nublado, pero húmedo. Igual, la brisa helada de la niebla me alivia el ardor. Nunca pensé que algún dia llegaría a detestar el sol y los días calientes. Será que ahora yo también soy una vampira?

