He estado durmiendo muy poco. En medio de la noche mi cuerpo se enciende como una fogata, obligándome a quitarme toda la ropa y las cobijas. Tengo que levantarme, mojarme el cuello y esperar a que el calor ceda para poder volver a dormirme.
Estos cambios bruscos de temperatura corporal me han provocado una irritación en la piel. Me pica constantemente y tengo que contener las ganas de rascarme. Pensé que era algo normal, consecuencia del calor o de los cambios hormonales, pero el médico ha sugerido que vaya a consulta.
No sé a qué se deba, pero desde hace un tiempo me cuesta muchísimo recordar mis sueños. ¿Será por las interrupciones constantes y el mal dormir?
He pensado en hacer algo para volver a inducir el sueño, quizá intentar un sueño lúcido o incluso una experiencia astral. Me da miedo perder esa capacidad que siempre tuve de recordar mis sueños. Era como despertar con un pie todavía en otro mundo, llevando conmigo imágenes, conversaciones y lugares que parecían tan reales como la vigilia.
No quisiera que esa puerta se estuviera cerrando.
No comments:
Post a Comment