Sunday, March 15, 2026

Ciegos

Para los ojos del mundo
pertenecíamos a dos mundos opuestos.

Tú,
el intelectual,
el genio,
hijo de una familia prestigiosa,
rodeado de nombres,
de títulos,
de historia.

Yo, para ellos,
una nadie:

una cirquera,
farandulera,
bastarda,
medio loca,

ni siquiera cerca
de la misma clase
ni de la misma alcurnia
que tú.

Para los ojos del mundo
éramos un error,
una ecuación mal resuelta,
una mezcla imposible.

No entendían
cómo era que, a pesar de todo,
nos entendíamos tan bien.

Cómo nuestras voces
se encontraban
cuando hablábamos de arte,
de filosofía,
de poesía,
de libros
abiertos como ventanas.

No entendían
cómo podíamos pasar horas
mirando el mismo cuadro,
la misma idea,
la misma pregunta
sin cansarnos.

No lo entienden
ni lo van a entender.

Porque están ciegos.

Ciegos a lo invisible,
ciegos a lo que no tiene precio,
ciegos a esa corriente secreta
que une a dos mentes
cuando se reconocen.

Ciegos,
ciegos,
ciegos.

No comments:

Post a Comment