Wednesday, January 21, 2026

El Sueño, Don Ricardo, Pedro Paramo y el camino de Flores...

Después de leer el último escrito de Don Ricardo y de tener anoche el sueño con su fantasma, he decidido recorrer este laberinto que va desde mi sueño hasta lo que Don Ricardo relata en su memoria. No hay un comienzo definitivo, ni un final que cierre la historia; solo algo que se abre como grieta en el tiempo, una luz, que ilumina un camino de flores en el caos de la oscuridad.  

El Sueño: 

En sueño, me veía acostada sobre un mat de yoga, estaba precisamente en el mismo lugar de la casa, que alguna vez fue "El Centro de Estudios". Acababa de hacer yoga y de meditar, y estaba a punto de quedarme dormida.

Mi papá llegaba a preguntarme por la lámpara. Yo le señalaba la cama de María. Maria dormia en una cama, enfrente de mi. 

Mi papa, se dirigio hacia allí y comenzo a tantear debajo de la cobija en busca de la lámpara. 

Pensando que estaba haciendo algo inapropiado con Maria, decidi, yo buscar por la lampara. La encontre debajo de su almohada. Se la di a mi papa. 

Mi papa, comenzo a caminar de regreso, hacia "El Centro de Estudios". Yo caminaba detrás de el. 

En ese momento mi papa se detiene y apunta la lámpara hacia un lado del camino, iluminando unas flores silvestres en medio de la selva oscura. 

De pronto, él ya no estaba, y era yo quien sostenía la lámpara. 

Entonces notaba una grieta en la pared del cuarto de atrás de "El Centro De Estudios". Apunte la la luz de la lampara hacia adentro de la grieta  y escuche el gemido de un hombre que ya habia muerto. 

Me daba cuenta de que había despertado a un fantasma.


El Relato de Don Ricardo en relacion al sueño: 

Esta mañana lei la historia que Don Ricardo escribio antes de morir: en ella cuenta de cómo conoció a mi papá, cómo llegó al Centro de Estudios y cómo me conoció a mí. El cuenta cómo fue mi padre quien le iluminó el camino hacia Krishnamurti y  sería allí donde aprendería sobre yoga, meditación y otras prácticas espirituales. En mi sueno, yo acabo de hacer yoga y de meditar, precisamente en El Centro de Estudios.

Luego, la relacion con la lampara, que mi papa usa, para iluminar un camino de Flores. Pues claramente una referencia a  Flores el apellido de Don Ricardo.  

En su relato, Don Ricardo menciona a dos santas: Santa María y Santa Elena. He aqui el extracto: 

"En esos días, yo tenía una serie de preocupaciones. La casa en la Satélite, mis terrenos en Santa María, la casa en Santa Elena,"

En el sueño, María la que duerme, es claramente la Santa María. En la vida real, la Mary, la niña que llegó virgen a nuestra casa y que luego saldría embarazada de mi padre. La relacion simbolica con el catolicismo, el camino espiritual. Maria, la virgen queda embarazada por Dios.

La otra santa es Santa Elena. Esa, entonces, soy yo. Quien es Elena, según la mitología:

Según la mitología católica, Santa Elena es una figura clave del cristianismo primitivo, conocida por su devoción religiosa y por la tradición que la vincula al hallazgo de la Vera Cruz, la cruz en la que fue crucificado Jesús.

En el sueño, yo encuentro la lámpara: la metáfora de encontrar la cruz. Todo lo que sufrí con mi Papa sería mi Vera Cruz.

Luego está la asociación de Elena con la mitología griega. En la mitología griega, Helena de Troya es una de las mujeres más famosas y bellas del mundo antiguo, una figura central en el origen de la Guerra de Troya. Ricardo (hijo), Juan Carlos y mi padre: los tres deseándome, queriendo poseerme, ser mis dueños, mis amos, mis verdugos y mis ángeles. Los 3 se pelearon entre si, por mi. 

Luego, en mi sueño, mi papá aparece caminando hacia el Centro de Estudios, el mismo lugar donde Don Ricardo conoció a mi padre y a mí, de acuerdo a su relato. 

Mi padre ilumina el camino de flores. Le ilumina el camino a Don Ricardo Flores. 

Don Ricardo se volvió escritor y poeta; siguió un camino de flores con su poesía.

En mi sueño, soy yo quien retoma la lámpara, metfora de como retome el arte que mi papá abandonó. Don Ricardo admiraba eso en mí: le inspiraban mis pinturas y mi pasión por el arte, y eso lo inspiró a él, así como alguna vez lo inspiró mi padre.

Esta noche, después de reflexionar sobre todo esto, hablé por teléfono con Juan 

Me contó que anoche el vio la película de Pedro Páramo en Netflix. Lo que encaja pefectmente con mi sueño. En la novela de Pedro Paramo, los muertos son fantasmas que habitan como vivos en los pueblos viejos y quebrados de las selvas latinoamericanas. En la oscuridad del subconsciente, donde la memoria se va deteriorando, insistiendo en mantener la imagen de una narrativa que va despareciendo.

Es interesante que hayamos tenido un encuentro de fantasmas en el subconsciente: Don Ricardo, Juan Carlos y yo. 

Me hace pensar que las paredes que separan a los vivos de los muertos, lo artístico de lo ordinario, se volvieron frágiles a causa de tantos bombardeos y terremotos en El Salvador. Permitiendo que nos encontremos en estos momentos en que la muerte llega anunciando su presencia, con un gemido, detras de una grieta, del lugar en donde nos conocimos los 3. 

Nos convierte a todos en fantasmas que deambulan en el mundo de los sueños y de la memoria: proyecciones mentales y mecánicas que se reflejan unas en otras, de un subconsciente a otro. Juntos, caminando un camino de flores que se ilumino un dia, en medio de la selva, en medio de la guerra. En medio de tanto dolor, la belleza. En medio de tanta muerte, la vida. 

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