Pensando en la forma en que a veces me impaciento. Me decepciono o me molesto conmigo misma por no tener resultados rápidos.
Una de las cosas que entendí el año pasado es que tenía que ser consistente. (De hecho, mí lema de este año es consistencia).
Pero ayer, por ejemplo, me costó muchísimo levantarme y ponerme a trabajar. Luego me quedé en la cama lamentándome, pensando que estoy, y que he estado, perdiendo el tiempo.
Una vez más voy a tomar otra clase, solo para mi beneficio, y eso me va a quitar más tiempo. Lo bueno es que es la última.
Hoy también pensé que ni siquiera se ha acabado febrero; todavía estamos en el segundo mes del año. De que me quejo?
No tiene sentido quejarse. Además, el propósito, el plan más grande es para dentro de un par de años, cuando logre establecer mi estilo y el volumen de obra que quiero producir.
No comments:
Post a Comment