Me pregunto si a todos les sucede
llegar a un punto de la relación
en el que sienten que viven
con un completo desconocido.
Llegas a ese momento en que
late la sensación de que algo drástico
tiene que cambiar.
Pero ya no es como antes,
cuando el riesgo era aventura
y lo nuevo una promesa.
Ahora el cambio se siente como vértigo,
como empezar de nuevo,
como perder el suelo.
Y entonces nos quedamos.
Nos quedamos con lo que es,
con lo que fue,
con lo que queda.
Y en ese quedarse,
aprendemos, en silencio,
a ser infelices.
No comments:
Post a Comment